Además de los piquetes, los vecinos buscan soluciones a los cortes de luz en asambleas

La peluquería de César Díaz 2995 lleva una semana sin luz. Al igual que el comercio, toda la manzana del barrio porteño de Villa Santa Rita hace siete días que no tiene energía eléctrica. La situación pareció normalizarse el viernes 27 a las 19 pero a la una de la madrugada la pesadilla volvió. Una fase del servicio dejó de andar. Las casas tienen agua, no así los edificios. Por eso, siete días después de que comenzaran los desperfectos, los empleados de AYSA llegaron por lo menos a subir baldes de agua a quienes más lo necesitaban.

  “Edesur nunca contesta. Sólo lo hace una maquinita. En el ministerio de Planificación por lo menos responden el teléfono. Lo hace una persona que te atiende, te consuela y te toma el número del pedido. Después te llaman dos o tres veces en el día para ver si el servicio se normalizó”, describió un hombre mayor indignado segundos antes de cruzar a la asamblea de vecinos autoconvocados de la comuna 11 compuesta por los barrios de Villa Devoto, Villa del Parque, Villa General Mitre y la mencionada Villa Santa Rita.

La comitiva se reunió en César Díaz 3050 en la puerta de la escuela primaria para adultos Nº8. Frente al club barrial Imperio. Los ánimos, como el clima, estaban bien caldeados. Sin embargo, una vecina de nombre Beatriz tomó la palabra y explicó la importancia de escucharse, de compartir las sensaciones y de ver, entre todos, como podrían ayudar a resolver el problema y canalizar un reclamo que los represente. Los interesados en tomar la palabra dieron su nombre y se los fue convocando por turno.

Algunos decían sus nombres, otros preferían el anonimato. Como quien arrancó la lista de oradores y expresó: “Todas estamos en la misma. Nos quedamos sin nada y necesitamos catarsis”. “No sirve ir al CGP, habría que hacer el reclamo en Edesur aunque dicen que lo vallaron”, opinó Norberto. “Lo que está pasando es inadmisible. Tengo 84 años y vivo en el octavo piso. Cuando llego al cuarto por escalaras me quedo sin fuerzas, así que subo lo que me falta insultando al gobierno para darme ánimo. Tendríamos que ir los vecinos de todos los barrios a Plaza de Mayo”, opinó el abuelo.

Para Paulino los usuarios también son culpables. “Ya no es consumo sino derroche. Aire acondicionado toda la noche, más luz, tele, computadores y otras maquinas te dejan sin nada porque se está gastando de más”, indicó. “Tampoco es lógico que gaste bimestralmente 40 pesos en Edesur y cuando voy a la esquina la pizza cuesta 8o. Algo está fallando”, sumó una madre que tenía a sus hijos junto a ella. Para Osvaldo, que aclaró que no estaba a favor de la violencia, la solución pasa por agarrar al diputado más cercano porque tiene acceso a la rapidez.

La propuesta tuvo rechazos y adeptos. Una señora, que apoyó la moción, recordó que ya se había hecho algo similar cuando trasladaron el reclamo a la puerta del domicilio que el diputado Juan Cabandié tiene en el barrio. “Fue patética la agresión que se le hizo”, grito uno. Mientras que otros consideraron que fue el único momento en que el reclamo fue visibilizado.

La asamblea, que reunió a más de 50 vecinos que se fueron sumando conforme el paso de los minutos, contó con la presencia de 3 comuneros de los 7 que habían sido elegidos. Faltaban los 4 del PRO. Luego de más de dos horas de charla y discusión se votó ir el lunes a la mañana a hablar con el jefe comunal. No obstante, paradojas de estos tiempos, el CGP estará cerrado porque se decretó asueto administrativo para no generar más consumo de energía. Con lo cual los vecinos recontrataron instalar una mesa en la puerta igualmente. También se decidió elevar un reclamo formal a Edesur y el ENRE para pedir un resarcimiento económico porque hay gente que hace 16 días no tiene luz normalmente. Por último, se convocó a participar masivamente de una marcha que aglutine a los vecinos de todos los barrios el lunes 30 a las 18 horas en el Obelisco.

Los cortes de luz que afectan a la zona metropolitana y al conurbano bonaerense comenzaron a mitad de diciembre. Desde aquel momento, el escenario oscila entre barrios que permanecieron a oscuras por más de una semana, algunos que tuvieron cortes ocasionales y otros que, afortunadamente, observan el problema por televisión o desde la ventana de su casa.

Las temperaturas altísimas, con picos de más de 40 grados de sensación térmica, no cesan. Los alimentos pierden la cadena de frío. Muchos comerciantes perdieron toda su mercadería y, además, la posibilidad de generar nuevos ingresos ante la posibilidad de brindar su servicio normalmente. La gente mayor y  la que padece enfermedades quedó prácticamente atrincherada en sus domicilios ante la falta de funcionamiento del ascensor y la complejidad que reviste subir y bajar las escaleras constantemente.

La Primera Mandataria, Cristina Kirchner, pasa sus vacaciones en El Calafate. A diferencia de otras oportunidades, el asunto no motivó su opinión. El Jefe de Gabinete Nacional Jorge Capitanich fue quien tomó la palabra y cargó contra las empresas: “Edesur y Edenor son las únicas responsables del servicio y deben ejecutar los planes de inversión correspondiente”. Deslindó de responsabilidades al Ente Nacional Regulador de Electricidad (ENRE), pero no logró explicar cómo empresas que reciben millones de pesos de subsidios, tal como ocurre con los servicios de transporte, no consiguen brindar un servicio de calidad ni realizan las inversiones necesarias. Mucho menos, qué hace la cartera de Planificación a cargo de Julio de Vido al respecto.

Por su parte, Mauricio Macri, quien también estaba de vacaciones, tuvo el “gesto” de volver a la ciudad algunas horas el sábado 28 para declarar la “emergencia” y convocar al Gobierno Nacional a integrar un comité que afronte la crisis. Luego volvió a Villa Langostura.

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