Bossaball: un nuevo deporte con música que explota en el verano

Cuando todos los deportes parecían creados y muchos divertimentos ya se tornaban repetitivos apareció el Bossaball.  Un juego de equipo desarrollado con elementos de vóley, fútbol, gimnasia y música. La destreza física y el arte unidos para la diversión.Basado en las reglas del voleibol, este novedoso entretenimiento se juega sobre una superficie de colchones inflables y camas elásticas lo que permite mayor número de toques y mucha mayor espectacularidad en los saltos.

Interesados en cuestiones culturales, musicales y deportivas de los diferentes países que visitaban, luego de recorrer diferentes partes del mundo y establecerse en España, Ariel Bresler,  Licenciado en Administración de empresas, músico y deportista y Omer Jesus, futbolista profesional retirado, conocieron el Bossaball creado por Filip Eyckmans años atrás.

El enamoramiento fue total y, quienes son hoy los encargados del desarrollo del deporte a nivel regional en Sudamérica, se dedicaron a conformar equipos en las ciudades que fueron visitando ycdesarrollaron con el apoyo de sponsors diferentes torneos universitarios, interempresariales e intercountries. “Lo conocí en Barcelona, en las playas del centro. Me pareció innovador, divertido y con onda. Había profesionales jugando. Igualmente me animé a participar”, explicó Bresler.

El nombre “Bossaball” se ajusta a este deporte dado que la música es un componente importante del juego. De hecho, los jueces del juego se llaman “Árbitros Samba” y no solo pitan las faltas, sino que además sirven de “Maestros de Ceremonias” y proveen de acompañamiento musical a la acción con la ayuda de un silbato, un micrófono, instrumentos de percusión y un equipo de DJ.

Un partido de Bossaball se juega entre dos equipos de 4 ó 5 personas. El objetivo del juego es conseguir que la pelota toque el suelo en el campo del equipo rival. La altura de la red puede ajustarse para profesionales, mujeres, hombres o niños. A los jugadores nunca se les permite tocar la red y tienen que quedarse al menos con una parte del cuerpo en su propio campo. Está permitido un máximo de 5 toques para cada equipo (6 para juegos recreativos).

La pelota se puede jugar con cualquier parte del cuerpo y para ellos se utilizan dos técnicas. Por un lado puede ser el toque de vóley, donde se golpea la pelota con las manos o los antebrazos, y por otro, el toque de fútbol donde se puede conectar la pelota con otra parte del cuerpo que no sean los brazos (Cabeza, rodilla, pie). El doble toque permitido y cuenta como un solo toque.

Los puntos, entonces, se consiguen al marcar en campo contrario y cuando los oponentes fallan. Se obtiene un punto cuando la pelota tocada con estilo de vóley golpea en la zona principal del otro campo y 3 cuando impacta en la cama elástica del oponente. Golpeada con estilo futbolístico, en las mismas zonas, los tantos valen 3 y 5 puntos ya que demandan mayor complejidad.

Cuando la pelota toca la zona de seguridad es fuera. El borde de seguridad que rodea las camas elásticas cuenta como zona libre. En este “bossawall” la pelota puede rebotar o rodar y si queda inmóvil el punto va al equipo oponente.

“Lo llevamos por Capital Federal y a Nordelta, donde construimos el primer estadio de Bossaball en Latinoamérica. Allí funciona como nuestro centro de entrenamientos. En La Plata entrenamos en espacios públicos por la gran cantidad de jugadores que se suman. Y en el verano nos convocan para ir a la costa junto a diversas actividades de marketing que realizan empresas,” contó uno de los impulsores de este juego en el país.

“Lo puede jugar cualquier persona sin necesidad de condiciones físicas especiales. Es muy divertido y las acrobacias en el campo de juego hacen que mucha gente se acerque a verlo”, concluyó Bresler, quien invitó a conocer más de esta actividad en el portal bossaball.com.

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