El Estado se sumó al recuerdo del Holocausto

Revista Coyuntura todavía se estremece con el relato vertido por Sara Rus en el Congreso Judío Latinoamericano. No obstante, su vocación de ayudar a no olvidar, de seguir rememorando lo ocurrido en el Holocausto para que no se pierda ni vuelva a pasar, se volvió a sentir hoy a la tarde – lunes 27 de enero – en el acto oficial por el Día Internacional de Conmemoración Anual en Memoria de las Víctimas del Holocausto realizado en el Salón Leopoldo Marechal del Palacio Pizzurno, sede de la cartera educativa nacional.El acto, que estuvo encabezado por el ministro de Educación de la Nación Alberto Sileoni junto al secretario de Culto Guillermo Oliveri, comenzó con el encendido de seis velas en recuerdo de los seis millones de judíos que perdieron sus vidas en los campos de concentración Nazis.

“Juan Gelman, a quien también rendimos un homenaje, decía que al morir los testigos, las víctimas, se pierde algo irreemplazable. Y que ese vacío lo ocupa la interrogación sobre el pasado, la memoria”, consideró el titular de la cartera educativa. “Estamos convocados aquí para salvar esos silencios”, agregó.

“No puede haber silencio pedagógico ante la discriminación en cualquiera de sus formas. La escuela tiene una gran responsabilidad al respecto. Junto a los conocimientos disciplinares, con el mismo énfasis, debemos transmitir valores axiológicos. Pero a su vez hay que tener presente que la escuela sola no puede, la familia y la sociedad también deben involucrarse en esta tarea”, expresó Sileoni.

Sara Rus, sobreviviente del Holocausto y madre de Plaza de Mayo, fue encargada de encender una vela y también a todo el público que llenó la sala. Su relato nuevamente destacó cómo la vida y el amor logran imponerse a la muerte. Tal como hizo en aquel momento, del cual recordó cuando le cortaron el pelo o la intentaron separar de su madre, logró encontrar un lado positivo. “Agradezco  a la vida la familia que tengo y la posibilidad de ser bisabuela después de todo lo sucedido”, expresó.

La fecha en cuestión, declarada por la ONU el 1 de noviembre de 2005, recuerda que el 27 de enero de 1945 se produjo la liberación del campo de concentración de Auschwitz por parte de los aliados. Para el calendario hebreo, no obstante, Iom Hashoá o el Día del recuerdo del Holocausto es el momento en que se conmemora la valentía del levantamiento del guetto de Varsovia. El valor de los judíos que cayeron luchando por sus vidas y su libertad contra las SS, las tropas nazis.

La ceremonia se realizó en el marco de una serie de políticas de memoria que el Estado argentino lleva adelante como miembro de la Alianza Internacional para la Memoria del Holocausto (AIMH), una organización intergubernamental integrada por más de treinta Estados, cuya meta es luchar contra los actos de intolerancia y discriminación que puedan conducir a tragedias como las vividas por la humanidad en el siglo XX. Para esto asume el compromiso de abordar la temática del Holocausto desde una triple perspectiva: la educación, la rememoración y la investigación.

Durante el evento, las autoridades inauguraron además el Fondo Bibliográfico “Memoria y Holocausto”, de la Biblioteca Nacional de Maestros, creado con el objetivo de poner a disposición, visibilizar y promover el valor de los libros como resguardo de la memoria colectiva y el vínculo entre generaciones, asumiendo el complejo desafío de enseñar el Holocausto.

El secretario de Educación de la Nación, Jaime Perczyk; el subsecretario de Equidad y Calidad Educativa, Gabriel Brener; el titular de la DAIA, Julio Schlosser, quien hizo hincapié en la inclusión de Argentina en la Alianza Internacional para la Memoria del Holocausto (ITF); el subsecretario de Promoción de Derechos Humanos, Carlos Pisani; el presidente de la AMIA, Leonardo Jmelnitzky y el interventor del Inadi, Pedro Mouratian, también participaron de la ceremonia.

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