“No existe el crimen perfecto, siempre hay pruebas que se pueden reunir”

Carlos Susevich cumple mañana 90 años. El 17 de marzo de 1992 el atentado a la embajada de Israel le arrebató a su hija Liliana. Está jubilado, pero sigue trabajando intensamente en busca de saber la verdad de lo que pasó ese día y de ayudar a encontrar a los culpables. Además de su natalicio, mañana será uno de los tres oradores en el acto central que se desarrollará desde las 14 en Arroyo y Suipacha.Hablará como representante de Familiares de las Víctimas del Atentado a la Embajada de Israel. Lo entrevistamos y nos dijo ésto:

¿Quiénes considera que fueron los responsables del atentado?

Existe una nebulosa espesa respecto de los responsables porque al tratarse de una embajada extranjera confluyen una serie de intereses de distintos órdenes: políticos, diplomáticos y financieros. Así que es muy difícil definir exactamente el origen de ésto.

Hubo grupos terroristas, como la Jihad islámica y Hezbollah, que se adjudicaron el atentado. A eso se suma la presunción de que hubo una conexión local. ¿Cuál es su opinión?

Los Familiares de las Víctimas del Atentado a la Embajada de Israel, el grupo que integro, consideramos que Hezbollah en 1992 no tenía capacidad militar para ejercer un atentado a tanta distancia. Lo que sí es viable, y prácticamente tenemos la pauta de que efectivamente así ocurrió, es que hubo grupos locales que colaboraron para que este atentado pudiera tener efecto. Sobre todo, la parte logística, no la material.

¿Quiénes integraban la conexión local?

La conexión local se ubica en una gama muy amplia de personajes políticos, policía, fuerza de seguridad, servicio de Inteligencia y algunas otras ramas conexas.

¿Qué papel le asigna a Moshen Rabbani, quien era el encargado cultural de la Embajada de Irán en Buenos Aires en ese entonces?

Se presupone que fue uno de los ideólogos que convalidaron este mismo. Pero como no hay pruebas evidentes ni seguras no podemos afirmar con certeza que sea así.

Tanto este atentado como el perpetrado contra la AMIA dos años después se produjeron en el menemismo y ambos siguieron el mismo camino en la Justicia: la impunidad.  ¿Considera que lo irresoluto del primero le abrió la puerta a un segundo ataque? ¿Qué papel le adjudica a ese gobierno?

Posiblemente responda a la animadversión que grupo árabes sentían por el presidente Menem ante las promeses incumplidas a distintos países árabes. Por ejemplo el misil Cóndor destruido en Córdoba (por presión estadounidense) o el organismo que iba a poner en marcha un generador de energía nuclear (en 1998 se suspendió la producción de uranio nacional). Todas esas situaciones pueden haber sido parte de la motivación de los atentados.

¿Por qué la Justicia nunca pudo encontrar a los culpables?

Lamentablemente no se investigaron pistas que podían haber tenido una vinculación real sobre  quiénes fueron los autores. Posiblemente la pista siria. Dado que en aquel momento había relaciones muy estrechas entre el presidente Menem y la República Árabe Siria. Y lógicamente todo eso contribuyó a que la Justicia, como siempre lenta y proclive a dejar dormir todas las causas, no haya investigado lo suficiente.

La Justicia tuvo tanto mareo que hasta se dudó de la cantidad exacta de las víctimas fatales.

Fueron 29 víctimas reales, de las cuales 22 fueron identificadas y lamentablemente 7 no lo fueron.

¿Cambió algo con el kirchnerismo?                                                   

La Justicia, con el kirchnerismo, no cambió. El kirchnerismo fue el único gobierno que realmente, por lo menos políticamente, nos apoyó en la concreción del resarcimiento a todos los familiares de las víctimas fallecidas y a los que sufrieron heridas y quedaron gravísimos y con secuelas. Ninguno de los gobiernos anteriores nos escuchó ni siquiera. El único que realmente lo hizo fue este gobierno al que debemos reconocer que nos permitió arribar a un final concreto dado que ya prácticamente el 90% de los afectados ha cobrado los resarcimientos que la ley les permitía.

En 2010, el ex embajador de Israel Daniel Gazit le dijo al Diario Perfil que Israel había eliminado por su cuenta a los autores del atentado. ¿Qué sabe de esta información?

Yo suscribí un oficio para que citaran al ex embajador Daniel Gazit a los efectos de que si realmente conocía que los autores materiales habían sido eliminados lo pusiera en evidencia ante la Justicia. Que aporte los elementos judiciales correspondientes para que nos permitiera, también a nosotros, conocer la veracidad de esta información.

¿Cómo sigue el proceso judicial actualmente luego de haber estado cerca de prescribir?

No prescribió porque me presenté como querellante y conseguí que el proceso siguiera abierto hasta este momento. Está en manos de la Corte Suprema de Justicia que es la que entiende en un proceso de una embajada extranjera. Tengo contacto con los jueces de la Corte, quienes me informan de los pasos que han dado o que están dando y yo les aporto los elementos nuevos que llegan a mi conocimiento. Hay una gran voluntad de su parte para seguir las alternativas de pistas que fueron abandonadas. Nosotros consideramos que no hay crimen perfecto y que siempre hay pruebas que se pueden reunir.

Los jóvenes realizarán un acto hoy a la noche en el mismo lugar donde usted lo protagonizará mañana. ¿Qué mensaje les daría?

Hace varios años que la juventud mantiene esta reunión prácticamente nocturna para mantener en vigencia la memoria de los fallecidos y para que no vuelva a repetirse otra vez una situación de esta índole. La edad no tiene límites para luchar. Por lo menos con la palabra. Y eso es lo que nunca me privé de hacer después de lo sucedido. Y espero que ellos tampoco lo hagan.

Usted será uno de los 3 oradores del acto central que se realizará mañana. Qué le despierta asumir esa responsabilidad?

Soy el orador por la parte de los familiares después de varios años de dejar de hablar por problemas de salud. Este año tengo la obligación moral de agradecer al gobierno y a los funcionarios que nos acompañaron y nos permitieron aprobar por unanimidad el resarcimiento para todos los familiares.

¿Cómo recuerda a Liliana?

Lamentablemente no se puede olvidar ni un minuto. Aunque por fuera, digamos por la carrocería exterior, considere que tenga que estar de pie y en la lucha, por dentro la herida sigue sangrando y no se va a olvidar hasta el último día de mi vida.

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