¿Estamos solos los venezolanos?

Una amiga de Brasil me escribe para preguntarme por mi familia, desde Uruguay me llaman  a preguntarme cómo nos pueden ayudar.

Desde de Estados Unidos me aseguran mis amigos que Venezuela está en sus pensamientos, desde distintas ciudades de Europa se comunican preocupados por la situación del país, incontables llamadas recibo todos los días aquí en Argentina para saber de mi familia, para mostrar solidaridad con estos días que parecen de guerra. Desde muchos lugares los venezolanos estamos recibiendo apoyo que se multiplica a través de las redes sociales.

Basta con abrir facebook o twitter para darnos cuenta que no estamos solos! Son millones de personas en todo el mundo las que hoy están solidarizadas con nuestro país y rechazan la brutal represión desatada contra los estudiantes que han protestado por la catastrófica situación que se vive. Esta solidaridad es invalorable, infunde ánimo. Resulta también  reconfortante contar con el apoyo de reconocidos artistas e intelectuales a nivel mundial. Con la vigilancia  de ONG´s, algunos organismos internacionales y personalidades entre las que destaca la posición del premio nobel de la paz Oscar Arias.

En estos momentos pareciera que una cortina de humo cubre nuestro país. Los medios de comunicación están censurados y autocensurados y, además, no hay papel para la prensa escrita. El canal colombiano NTN24 que informaba desde Caracas fue sacado del aire por disposición del Ejecutivo y  a la cadena CNN  le expulsaron a sus reporteros como una forma de amenaza. Por eso, frente a este panorama oscuro, el apoyo internacional es una gran fortaleza  con la que contamos.

¿Es esto suficiente? Ciertamente no. Venezuela es parte de muchos tratados y organizaciones que deberían activar sus mecanismos para la defensa de la democracia y los Derechos Humanos. Todas las organizaciones latinoamericanas contemplan la defensa de la democracia. La más completa la Carta Democrática Interamericana de la OEA. La triste realidad es que estos organismos están integrados por gobiernos que si no son solidarios con el gobierno venezolano prefieren hacer la vista gorda. En la OEA sólo han fijado posición Estados Unidos, Canadá, Colombia, Perú y Panamá, lo que ha levantado la ira y los insultos del presidente Maduro.

Hay una dolorosa indiferencia ante lo que nos sucede en Venezuela. ¿Será por la chequera petrolera? ¿O el hecho de que este gobierno utilice una retórica antiimperialista es suficiente para apoyarlo incondicionalmente?  Me pregunto cuál es el humanismo y el progresismo de un gobierno que reprime protestas que lo único que piden es que el Estado resguarde sus derechos humanos elementales como la protección del derecho a la vida.

¿Se puede considerar  fascista  o de derecha manifestar por el abastecimiento de los productos básicos para la alimentación, la salud y el funcionamiento de cualquier sociedad? Considerando que se trata de un país que es de los más grandes  productores de petróleo del mundo y que durante los últimos 15 años ha regalado miles de millones de dólares para ayudar a solucionar los problemas de otros países. Esta situación, no obstante, parece no ser suficiente ya que actualmente carecemos de harina, aceite, azúcar, leche, papel higiénico y productos  de limpieza, por sólo mencionar algunos faltantes.

¿Se puede ser indiferente ante la verdadera guerra que es la declarada por el hampa que ha cometido 25.000 asesinatos sólo en el 2013 con más de un 90% de impunidad?

¿No significa nada que TODOS los poderes públicos estén controlados por el Ejecutivo, que no haya medios de comunicación independientes, que se reprima brutalmente a la oposición o que sencillamente NINGUNO de los derechos humanos más básicos sean respetados ni garantizados por el Estado?

¿De qué izquierda estamos hablando señores? ¿Cuál es el humanismo de los “progres” latinoamericanos que tanto se jactan de defender los derechos sociales? ¿Es vestir una camisa con la imagen del Ché Guevara? ¿Piensan realmente que un régimen liderado por un militar golpista puede ser progresista? ¿Se le olvidó a los gobernantes y a los seguidores de los gobiernos de Argentina, Chile, Uruguay y Brasil la solidaridad que tuvieron en esa Venezuela de los años 70 y 80 que hoy tanto critican?  El país  que les abrió las puertas  sin juzgar sus ideales,  incluyendo a mi padre.

O es que la conclusión, como me dijo un amigo que me animó a escribir esta nota, es que los estudiantes que protestaron en la Argentina y fueron reprimidos representan la “noche de los lápices”, pero los estudiantes venezolanos protestando son fascistas, golpistas, oligarcas y agentes del imperialismo internacional.

¿Alguno de los seguidores incondicionales y a distancia del régimen chavista/madurista se ha puesto realmente a escuchar las exigencias de los venezolanos contrarios al gobierno, la de los estudiantes, la de los dirigentes, los de la gente a pie? ¿Alguno ha leído alguna vez el contenido de las protestas y las propuestas hechas por los profesores universitarios, los médicos, la juventud y los artistas?

Todavía hoy están a tiempo de hacerlo y de entender cuál es nuestra realidad, esa realidad tan dura que ha obligado a migrar a más de un millón de venezolanos apartándolos de sus seres queridos y destruyendo los sueños de vivir construyendo su país….

(*) Venezolana. Consultora en desarrollo Social y Derechos Humanos.

2 comentarios

  • silvia dice:

    Lo que más asusta no es lo que hacen en Venezuela, o lo que dice D´Elia, sino como siempre el silencio de los que sí pueden hacer algo y no lo hacen. No hay que olvidarse, hoy me tocan la puerta a mí y ya es tarde.

    • Esther Kestenbaum dice:

      Cómo se puede no reaccionar después de leer estas injusticias? Cómo no comprender lo que están pidiendo? Lo más justo Derechos Humanos, poder educar, poder darle de comer a sus hijos y vivir en Paz. Por favor acompañemos a esta gente por “LA PAZ DE VENEZUELA”

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