Salud: llegó el primer paro del año en Provincia y denuncian despidos en Ciudad

El Congreso provincial de Delegados de la CICOP, la Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires, realizó un paro de 24 horas, el jueves 16 de enero, para los 78 hospitales dependientes del gobierno provincial, los 215 dependientes de municipios bonaerenses y las 1500 unidades de atención primaria de la provincia. En Ciudad, denuncian despidos masivos y pauperización del sistema sanitario.

Lo que reclaman en Provincia de Buenos Aires es 10 mil pesos para el profesional ingresante de planta, cumplimiento de los puntos pendientes de la paritaria 2013 y una entrevista urgente con el Gobernador provincial Daniel Scioli y sus Ministros por la violencia e inseguridad en Hospitales y Centros de Salud.

“La medida tuvo un %90 de acatamiento”, dijo Viviana García, presidente de CICOP, a Revista Coyuntura al tiempo que explicó que las guardias, emergencias y los tratamientos que se venían realizando con pacientes, por ejemplo oncológicos, siguen funcionando normalmente. Además, lamentó la falta de comunicación con los funcionarios bonaerenses.

El paro estuvo acompañado por un acto central en las puertas del Hospital Lucio Meléndez de la localidad de Adrogué, partido de Almirante Brown. La lucha por mejores condiciones laborales continúa con otro paro de 48 horas el martes 21 y miércoles 22 con acto en el Hospital Narciso López de Lanús. Luego, el congreso de delegados vuelve a reunirse el sábado 25 y allí se decidirá los próximos pasos.

También se refirió a la inseguridad que se vive en los hospitales. “Es un tema complejo. Que se vive afuera de las instituciones y adentro. No son sólo los casos de violencia. También se suma la falta de personal, de insumos y el trabajo en lugares inadecuados, entre otros problemas. No se trata sólo de un patrullero en la guardia. Trabajamos hace más de un año y medio en la Mesa de Violencia del ministerio de Seguridad de la Provincia. Todos los acuerdos que teníamos con Ricardo Casal quedaron en la nada desde la asunción del ministro Alejandro Granados con quien nunca pudimos conversar desde su asunción”, explicó García.

“La inseguridad también es interna con los abusos de poder y los acosos. No sabemos si cada vez son más o ahora se animan a denunciarlos”, agregó. En su reclamo, en materia de salarios, la barrera de los 10 mil pesos no se pide solamente para los ingresantes de planta sino también para los residentes en su primer año de trabajo.

“Llevan una década de formación, tienen una horario prolongado de trabajo con jornadas de lunes a viernes de 8 horas sumado a dos guardias semanales de 24 horas y además tienen la matrícula bloqueada con lo cual no pueden tener otro trabajo”, agregó.

“Con el estado actual de violencia y abandono los principales damnificados son los pacientes y los trabajadores”, concluyó García su panorama provincial. Sin embargo, lamentablemente, la situación no es exclusiva de la provincia más grande del territorio argentino. En Capital Federal, los trabajadores de salud porteños realizaron una movilización y una conferencia de prensa frente a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad para denunciar despidos masivos en hospitales, centros de salud y los programas del SAME.

Expusieron que mientras los funcionarios del PRO plantean la Salud Pública como una prioridad y hacen publicidad de la compra de nuevas ambulancias, en paralelo, aplican la resolución 1657/13 que redujo las suplencias en guardias y por la que se despidieron a más de 1500 trabajadores de la salud al punto de no contar con cardiólogos para las ambulancias de unidad coronaria porque les han reducido su sueldo a la mitad. Tampoco hay personal suficiente para cubrir las ambulancias del SAME y responder a las llamadas de emergencia.

Frente a esta situación exigieron la derogación de la resolución 1657 y la reincorporación de todos los trabajadores despedidos. Frente a este panorama, los programas de pediatría siguen de paro activo desde el 20 de noviembre. “Se viene haciendo desde esa fecha de forma intermitente. Por momentos lo levantamos para cambiar la actitud pero la respuesta fue siempre la misma: el gobierno de la Ciudad sigue sin recibirnos. Ni siquiera nos ponen la planilla de asistencia”, dijo Laura Schargrodsky, médica pediatra. Tanto ella como sus 160 compañeros pediatras del SAME desde el 31 de octubre último cobran un %42 menos de salario por una decisión gubernamental.

“Tampoco cumplen con la medida cautelar de la jueza Patricia López Vergara que suspendió la Resolución 1657 y garantiza la reincorporación de los despedidos. Ya cerraron el Buenos Aires Presente (BAP) que atendía a chicos en situación de calle y el GORIP que regulaba las 24 horas todas las internaciones pediátricas del sistema público de salud. Desde el primero de marzo se disponen a reducir al %50 los dos programas que quedan con vida: el Programa de Atención Domiciliaria de Urgencias (PADU) y Pediatras en Casa”, describió.

El 30 de enero, a las 12.30 en el playón del Hospital Moyano, harán la próxima asamblea. Al igual que sus colegas bonaerenses siguen peleando por sus derechos y por una mejor calidad de servicio para los pacientes.

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