Los destinos de la UBA

Hace pocos días se pudo ver a la UBA como noticia en los grandes medios, como usualmente sucede, en medio de un conflicto a los ojos de los televidentes. Este conflicto se presenta cada cuatro años, cada vez que deben elegirse nuevas autoridades de la UBA. Se trata de una de las universidades más grandes y más importantes en América Latina, reconocido es su prestigio pero poco se conoce cómo es que funciona hoy la Universidad realmente.

El movimiento estudiantil a lo largo de su historia fue punta de lanza en la conquista de los órganos de cogobierno en la UBA, dejando a las academias por fuera de las mismas ya que nada tenían que ver con la vida universitaria incluso antes que en la llamada “Reforma de Córdoba”. Por el año 1905 se ponía en crisis el rumbo de la UBA de la mano de huelgas estudiantiles que fueron las tomas de la Facultad de Medicina y de Derecho de hasta un año de duración. Incluso la gratuidad de la Universidad, si queremos pensar en pocos años atrás, también fue defendida en las calles. Los gobiernos de la Alianza, la sanción de la aún vigente Ley de Educación Superior en 1995, han encontrado la resistencia y la defensa de la educación pública de un movimiento estudiantil activo. Tampoco podemos olvidar que no se trata de la primera vez, ni será la última, en que nos encontremos con la demonización de la juventud como primer obstáculo en nuestras demandas.

En ese sentido en este artículo trataré de mostrar la otra cara de la UBA. Aquella que no sale todo los días en los medios y que nos violenta cotidianamente a aquellos que queremos una universidad para las necesidades de nuestro pueblo argentino y no de los negociados privados.

 

La Reforma del Estatuto de la UBA

La falta de democracia en la UBA tiene consecuencias concretas para todo el pueblo argentino, aunque esto no sea tangible, y es la razón por la cual hoy tenemos una Universidad de espaldas a las grandes problemáticas del país. Para mostrar por qué es antidemocrática basta con decir que los profesores tienen mayoría absoluta como claustro, aunque sólo un 5% de los docentes de la UBA puede votar dentro del mismo. Los estudiantes somos 270.000 y tenemos un lugar testimonial, mientras que los no-docentes ni siquieran tienen voz y voto en el co-gobierno. Es decir que una gran parte de la comunidad académica no se encuentra representada en los órganos de co-gobierno.

Una reforma del estatuto que ha sido reconocida como necesaria hace 7 años incluso por las mismas autoridades de la UBA (aquellas que hoy se niegan a ella). Por otro lado, el movimiento estudiantil lo ha planteado en cada uno de los canales correspondientes en las oportunidades que tuvo lugar para hacerlo sin encontrar respuesta alguna. Es decir, nos encontramos ante un estatuto reconocido como antidemocrático, pero sin respuesta alguna de las autoridades a cargo de la universidad.

Quiénes dirigen la UBA

No alcanza con decir que la universidad es antidemocrática para reflejar los graves problemas de fondo que tiene sino que es necesario también mostrar quiénes son los que sostienen este sistema de co-gobierno y con qué intereses lo hacen. Hoy en día la UBA está gobernada por funcionarios corruptos que utilizan los estatutos para hacer sus negociados privados a costa de la educación pública de los argentinos. Por que si no se comprende quiénes son y qué intereses tienen detrás de mantenerse en el poder, difícilmente se entienda cómo es que tantos años de reclamos son ignorados por una pequeña casta de profesores que a nadie representa.

El 5 de diciembre fue electo como nuevo Rector Alberto Barbieri, ex Decano de la Facultad de Ciencias Económicas y ex Vice-Rector de la UBA. El mismo tiene una causa judicial abierta por la propia UBA por usurpar su sello para hacer un instituto paralelo de idiomas para el lucro propio. Este personaje cuenta con una denuncia en curso en el INADI por persecución ideológica a docentes sindicalizados a los cuales les niega el nombramiento del cargo que ocupan hace años. Se trata de una de las facultades con más docentes ad-honorem de la UBA (trabajan gratis). En su función como Vice Rector aceptó los fondos de la minera contaminante La Alumbrera y legitimó la intervención al INDEC. Eso sí, en su gestión la UBA no ayudó ni hizo nada por los damnificados de las inundaciones, no hizo nada por la vivienda digna y el planeamiento urbano, etc. Para resumir, estamos ante funcionarios que desde sus sillones y sin tener que dar explicaciones a nadie digitan el presupuesto y la producción de conocimiento en la universidad para sus propio lucro privado.

 

La FUBA

Generaciones diferentes de militantes fueron parte de las reflexiones en el festival organizado en las puertas del Congreso por la FUBA donde con un acampe y un festival quisimos dar cuenta de una lucha que lleva muchos años y está latente. Desde el gremio que nuclea a más de 270.000 estudiantes salimos a las calles en búsqueda del apoyo de la sociedad en mesas donde discutimos sobre la necesaria democratización de la UBA y hemos encontrado una gran recepción. La campaña de la FUBA fue realizada de cara a la población, mientras Barbieri tuvo que pedir autorización al flamante jefe de Gabinete Capitanich para poder esconderse en el Congreso Nacional detrás de cientos de policías en una asamblea que según el propio reglamento indica debe ser pública.

En el 2006 se puso en agenda la democratización de manera fuerte a raíz de la lucha y movilización estudiantil que logra bajar la candidatura de Atilio Alterini como candidato a rector, quien había sido funcionario de la última dictadura cívico-militar en Argentina. Se ponía en debate la necesidad de democratizar la UBA con un programa claro de tres puntos mínimos para avanzar en la reforma del estatuto. Este programa incluye un claustro único docente que permita que todos los docentes que sostienen la vida cotidiana de la universidad tengan derecho a votar (hoy sólo lo hace el 5%), aumentar la representación estudiantil que actualmente es absolutamente minoritaria y otorgar voz y voto para los no-docentes que trabajan en cada una de las facultades de la UBA. Avanzar hacia un proceso estatuyente que de una vez por todas pueda dar cuenta del enorme retraso de la UBA frente a la representación de los claustros en el co-gobierno es la única forma de avanzar en una democratización de las decisiones que conecte a la UBA con la sociedad que la rodea.

 

Democratizar para poner a la UBA de cara al pueblo argentino

Los estudiantes no creemos que todo está perdido, al contrario creemos que hay que seguir dando la pelea por democratizar la universidad. Alberto Barbieri, nuevo Rector electo, intentará una avanzada mayor sobre la universidad profundizando el proceso de mercantilización de nuestra educación. Así, buscará que sigan siendo unos pocos los que se queden con la universidad pública en vez de ponerla al servicio de los problemas de la sociedad argentina. En ese sentido es que estamos convencidos que habrá que seguir dando la pelea en cada una de las aulas, de las calles, para democratizar la UBA. No vamos a descansar hasta que la UBA esté con el pueblo y no a sus espaldas porque estamos convencidos que nos merecemos otra universidad. Nuestro pueblo trabajador se lo merece.

(*) Militante de La Mella en Marea Popular

Presidente FUBA

@marthitalinares

Deja un comentario