Observatorio Web: Internet sin discriminación

La violencia escolar sigue creciendo de la mano de fuertes prejuicios. También en el deporte, con varios gestos  con tanto en el fútbol como en el básquet.  

Por citar algunos casos, recientemente en la liga española el jugador Dani Alves recibió un “bananazo” para emparentarlo con un mono. También en la NBA, donde suspendieron de por vida al dueño de Los Angeles Clippers, Donald Sterling, luego de que se difundieran comentarios intolerantes contra los basquetbolistas negros en una conversación grabada. Por eso, para contrarrestar la discriminación latente y evitar que se expanda por internet, nos adentramos en el mundo del Observatorio Web.

En marzo de 2010, impulsado por el Congreso Judío Latinoamericano, la AMIA y la DAIA, nació este observatorio que trabaja por una internet libre de discriminación a través de la recepción de denuncias de sitios con contenidos discriminatorios y de fomentar una educación que favorezca la diversidad cultural.

“El trabajo consta de dos patas. Por un lado hacemos un monitoreo de sitios relevantes y de redes sociales en busca de palabras relacionadas a grupos generalmente discriminados. A comienzos de 2014 encontramos que un 29% de las búsquedas vinculadas a la comunidad judía tenía connotación negativa. Respecto a la boliviana un 25% y 10% sobre la paraguaya. A grandes rasgos se repiten los argumentos que se dan afuera de internet”, explicó Ariel Seidler, director del Observatorio Web.

“La otro pata consta de líneas de acción directa para modificar la situación. Trabajamos con empresas de internet, como Google, Yahoo y Mercado Libre. También con el INADI. Somos miembros de la Plataforma por una Internet Libre de Discriminación y trabajamos con ONGs directamente de los grupos afectados. Pedimos remoción de contenidos cuando corresponda. También trabajamos en campañas pro activas y brindamos charlas y capacitaciones para asesorar sobre la temática”, agregó Seidler.

“A fines del 2013 trabajamos con Taringa en la campaña ‘palabras que pesan’ donde buscamos concientizar a los jóvenes del uso del lenguaje que utilizan en las redes sociales. Los insultos y los maltratos son moneda corriente y no se dan cuenta del daño que causan en el otro. Pero no es un tema exclusivo de los jóvenes . Con los adultos pasa lo mismo”, afirmó este joven politólogo que encabeza el programa desde su nacimiento.

Desde su mirada profesional, Seidler subraya un aspecto irónico de la comunicación en la posmodernidad. Remarca que los adultos de hoy aprendieron de sus padres, pero que en lo referido a la tecnología fueron y son sus hijos los que toman la delantera y les enseñan. No obstante, a pesar de que los niños tengan un conocimiento mayor de la herramienta, deben ser los adultos los que les expliquen cómo manejarse en este universo. Las reglas de convivencia, aunque cambie el medio, siguen siendo las mismas.

Mediante el portal – www.observatorioweb.org  – y el canal de facebook reciben múltiples denuncias. Pero para que la misma avancen y el material señalado pueda ser quitado de la red se necesita de una participación activa de los denunciantes y de la comunidad de seguidores. Así, entre todos, el reclamo se torna más fuerte y las empresas optan por bajar el contenido.

La ley 23.592 penaliza los actos discriminatorios en Argentina. La norma jurídica se hizo extensiva a internet y a los casos que trascendieron el monitor y terminaron judicializados. El carácter global de la red y el hecho de que el usuario pueda encontrarse en otro país, con normativas diferentes, complejiza la tarea. En Estados Unidos, por ejemplo, amparados en la libertad de expresión se permiten expresiones de odio pero no las que inciten a la violencia.

Algunos datos de twitter recabados a partir de un programa interno que utiliza el observatorio permiten ilustrar la problemática. La expresión “negro villero” se mencionó, en abril, en 75.285 tweets. Lo que marca un promedio diario de 2509,5 menciones y de 104,56 veces por hora.

La discriminación suele hacerse visible, sin ningún tapujo, en los comentarios de diarios y revistas online. Mayormente en los medios que no filtran comentarios de esta índole. Así ocurrió en Infobae, por ejemplo, en una nota publicada el último 29 de abril (http://www.infobae.com/2014/04/29/1560705-hablo-la-empleada-domestica-adolf-hitler-estaba-prohibido-observarlo).

En el artículo donde hablaba la empleada doméstica de Adolf Hitler, el primer comentario fue el siguiente (sic): “1 hitler en argentina no nos vendria para nada mal !!! claro al decir eso soy un hdp. sigamos asi y en 20 años se va a llamar villa argentina este pais. un buen hijo de puta que mate negros ( no de piel si no de mierda ) , raje a todos los peruanos, bolivianos y paraguayos ( no por su nacionalidad si no al primer delito , por mas que sea un punga ). y con los chilenos si , al paredon todos”.

Esta opinión de Leandro Langer, de quien figura su profesión y paradójicamente se ocupa de las relaciones públicas de un boliche, en lugar de ser repudiada fue altamente aceptada por la comunidad de lectores. Consiguió 142 “Me gusta” y fue el comentario más popular de las decenas que se hicieron.

“Los límites de la vida offline tienen que estar en la red. El problema no es de internet como herramienta sino del uso que le damos. Apuntamos a un cambio cultural, de fondo, que nos transforme como sociedad y nos permita un uso responsable de las tecnologías. En ese camino es importante convertirnos en usuarios activos que podamos comentar, valorar los contenidos positivos y denunciar los discriminatorios”, concluyó Seidler.

Deja un comentario