Solanas: “Boudou debería pedir licencia”

El senador Fernando “Pino” Solanas consideró grave el pedido de indagatoria solicitado por el juez federal Ariel Lijo al vicepresidente Amado  Boudou por la causa Ciccone.

“Es grave institucionalmente porque no hay antecedentes desde el regreso a la democracia de un vicepresidente que sea citado a declarar por un juez. Boudou debería pedir licencia hasta tanto se terminen los procesos judiciales que lo involucran”, indicó Solanas.

“La degradación institucional de la Argentina alcanza tal magnitud que es necesario consensuar políticas de Estado en torno a la imprescriptibilidad de los delitos de corrupción y contra el patrimonio nacional. Es lo que impulsamos desde el Frente Amplio UNEN como política mayúscula. Nuestros diputados Alcira Argumedo y Fernando Sánchez presentaron un pedido de juicio político contra el vicepresidente. Hacer negocios privados con bienes públicos es uno de los delitos más degradantes que puede padecer una República”, consideró Solanas.

“La causa Ciccone es análoga, en su procedimiento ilícito, a la reapertura del canje de deuda que denunciamos, y que fue negociada por Amado Boudou, al igual que las primeras negociaciones con el Club de París en mayo de 2011, cuando el actual vicepresidente era ministro de Economía. En la reapertura todo indica que hubo tráfico de influencias a través de la consultora fantasma Arcadia, que respondería a Boudou”, concluyó el senador nacional.

En la causa Ciccone, que explotó ante la falta de billetes de $100 y la incapacidad de la Casa de Moneda de imprimir tanta caudal monetario, se investiga si el vicepresidente Amado Boudou utilizó sus influencias para beneficiar a la imprenta de papel moneda Ciccone Calcográfica. Esta empresa, que en julio de 2010 estaba quebrada, fue “salvada” financieramente por una sociedad llamada The Old Fund. A su vez, AFIP la benefició con una moratoria a su medida para que pudiera seguir adelante e imprimir los billetes que finalmente fueron encargados a la Casa de Moneda de Brasil cuando estalló la investigación que tiene en el centro de la polémica a Amado Boudou.

La imprenta Ciccone era presidida por Alejandro Vandenbroele, a quien su ex esposa, Laura Muñoz, acusó de ser el testaferro del vicepresidente Boudou. La indagatoria al vicepresidente recae por “negociaciones incompatibles con la función pública”. Aunque el ex ministro de Economía dijo que quería declarar, paralelamente pidió anular su pedido a indagatoria. No obstante, el lunes a las 11 deberá presentarse ante el juez Lijo, quien no hizo lugar al pedido de televisar la indagatoria.

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