Soy Sionista y sí…también pro Palestino

¿Se imaginan a un judío abrazado a un palestino?

Quizás ustedes no, pues yo sí lo imagino, imagino un mundo con paz y trabajo mutuo. No soy el único judío que desea lo mismo, somos muchos los que lo anhelamos.

Como judío, amante de la vida, no podría desearle la muerte a alguien ni menos apoyar una guerra, ya que todos ellas traen consigo muerte y destrucción. El judaísmo tiene su base fundamental en el valor de la vida, en el valor del ser humano y en la comunidad.

Siguiendo estos principios, ¿Acaso es malo ser Judío? Personalmente creo en la determinación de los pueblos y por lo mismo soy sionista, lo que significa que creo en la autodeterminación del pueblo judío y la existencia de un hogar nacional judío en su patria histórica, Israel. También soy pro-palestino, porque creo con la misma convicción en la autodeterminación del pueblo palestino en su propia tierra, Cisjordania y Gaza.

El Estado de Israel es el único estado democrático del medio oriente  en el cual que cristianos, judíos y musulmanes tienen los mismos derechos. Tanto es así que en la Knesset (Parlamento Israelí) existen partidos políticos con representación en dicho congreso que se declaran abiertamente anti – sionistas, negando el derecho de los judíos a autodeterminarse.

¡Qué contradicción! ¿No? Así es el nivel de libertad expresión que existe en ese democrático país.  El Presidente de la Corte Suprema Israelí es árabe así como muchos soldados en el ejército, doctores, abogados y hasta modelos. ¿Acaso todo esto no es integración?

El problema no sólo radica en palestina, tampoco en Israel. El conflicto actualmente lo genera Hamas, un grupo fundamentalista islámico reconocido por la comunidad Internacional como terrorista, el cual declara abiertamente su postura en pos de la exterminación y aniquilación del pueblo judío y el estado de Israel.

¿Cómo es posible lograr la paz sabiendo que hay un grupo que controla Gaza y desde su plataforma ideológica, con ayuda iraní y siria, busca eliminar a Israel por todos los medios en vez de convertir la franja en un lugar próspero, floreciente y democrático para todos sus habitantes?

Me sorprenden aquellos que afirman que Israel busca la guerra. Son cuantiosas las instancias de paz en las que Israel ha participado. Firmó los tratados de paz con Egipto en 1979 y Jordania en 1994 que prevalecen hasta hoy haciendo grandes sacrificios de vidas humanas, territorios, desmantelamiento de asentamientos y renuncia a fuentes riquísimas de energía para el país. Los israelíes están dispuestos, aún, a mucho más de lo imaginable para que se cree un estado palestino viable.

Pero a cambio de una verdadera seguridad, es decir, que el día de mañana un niño en Tel Aviv que vaya a pie a su escuela no se vea amenazado por misiles que vengan desde Gaza, y que en Gaza un niño que quiera ir a su escuela no sea secuestrado por Hamas para ser utilizado de escudo humano.

En fin, creo que es hora de que realmente avancemos ¿Cómo? Aceptándonos los unos a los otros de una vez por todas. Por algo se empieza.

(*) Bombero voluntario, estudiante de ciencia Política UDP en Chile.

 

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