“El Estado es cómplice del trabajo infantil en el basural”

El titular de la Fundación Alameda Gustavo Vera y el abogado penalista Mario Ganora realizaron hoy – martes 21 de enero – una denuncia penal en la Fiscalía General Federal de Mar del Plata por el basural municipal en el que 100 chicos y 410 adultos comen y trabajan a diario en el reciclado sin ningún elemento de higiene ni de seguridad.

La presentación, que señala la complicidad del Estado en el tema, se replicó también en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires donde hubo una movilización a la Casa de Mar del Plata para presentar la documentación de la denuncia y el repudio a la explotación de los menores y sus familias.

El basural municipal de Mar del Plata se encuentra a 50 cuadras de la playa, en avenida Antártida y la 57. Allí comen y trabajan más de 500 personas en extremas condiciones inhumanas aunque el Estado opte por hacerse el desentendido. Sin importar las altísimas temperaturas en verano o el frío del invierno, esos ciudadanos revuelven la basura para encontrar comida y material reciclable. A pesar de los peligros existentes, estas personas se alimentan de lo que encuentran, trabajan sin botas ni guantes y tampoco cuentan con suministro estable de agua potable.

El Hospital Materno Infantil recibe frecuentemente menores accidentados en el basural. Es común que los niños se corten o sufran traumatismos. También se han registrado casos de tuberculosis. Hasta hubo accidentes graves que provocaron discapacidades permanentes para, por lo menos, cuatro trabajadores en los últimos años.

“Pedimos protección y resguardo de las víctimas y de los testigos como marca el Protocolo de las Naciones Unidas para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas. A diferencia de otras oportunidades en las que denunciamos ausencia del Estado aquí marcamos que hay complicidad con lo que está pasando. El propio inmueble donde está el basural es propiedad del Estado”, explicó a Revista Coyuntura Lucas Schaerer, vocero de La Alameda.

“Los ciudadanos marplatenses incluso pagan una tasa municipal para erradicar el basural. Al lado del basural, además, funciona desde 2012 el centro de disposición final para residuos que se armó con financiamiento del Banco Mundial para erradicar el trabajo infantil en la zona”, describió Schaerer. “Esto beneficia a la industria del reciclado que se lleva enfardado el material a muy bajo costo porque los trabajadores no gozan de ningún derecho”, agregó.

En los últimos tiempos la situación de los menores empeoró aún más porque el consumo de drogas que se comercializa en el predio municipal se ha incrementado. Las mismas personas que  compran el plástico u otros materiales dentro del lugar son las que estarían vendiendo cocaína y marihuana. También se armó una despensa dedicada a la venta de alcohol para mayores y menores. Todo ocurre a metros de una garita policial.

La sumatoria de estos elementos provocó un fuerte incremento de violencia en la zona. Varios menores están armados con cuchillos y las peleas entre ellos, por la basura u otros temas, son frecuentes. Un hecho que tuvo repercusión mediática fue el homicidio de Jonathan Martín Fichera (19) a manos de Marcelo Guffanti (20) el 4 de junio de 2012. Ambos, víctima y victimario, trabajaban en el basural desde los 11 años. Los militantes de la Alameda Mar del Plata declararon como testigos en el juicio y allí también, como siguen haciendo actualmente, describieron las condiciones de vida y el trabajo inhumano.

COMPLICIDAD ESTATAL

El Estado está presente pero como cómplice de la explotación y degradación de los menores y adultos que comen y trabajan de  la basura. No solo por la presencia de la policía. La presidenta de la Nación Cristina Fernández de Kirchner vía teleconferencia con el intendente local Gustavo Pulti en mayo del 2012 inauguró un nuevo Centro de Disposición Final de Residuos Sólidos Urbanos.

Este predio se compró con fondos de créditos internacionales y de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación. El complejo de costos multimillonarios queda lindero al basural del horror. Pero en Mar del Plata el Plan de Inclusión Social no se implementó aunque los créditos internacionales se reciben desde el año 2006.

En cada anuncio, en cada acción de gobierno nacional y local relacionado al tema de la basura, se presenta el nuevo Centro o la Planta de Separación (cooperativa CURA) y se dice que el viejo basural esta “clausurado y en la recta final de saneamiento”. Nada más alejado de la realidad. La filmación y fotos registradas hace algunos días atrás lo evidencian.

Desde hace algunos meses en Mar del Plata funciona una Mesa por la Erradicación del Trabajo Infantil. Sin embargo, el intendente Pulti decidió dejar afuera del relevamiento de Trabajo Infantil que realizó una consultora privada a pedido de la Organización Internacional del Trabajo al viejo predio del basural.

“El Estado sabe claramente lo que pasa porque el inmueble es de su propiedad. Además, allí hay una garita de policía. También tiene la notificación de los casos registrados en el Hospital Materno Infantil. Y los propios medios de comunicación, como fue el caso de América que puso un informe en la pantalla, dieron a conocer lo que pasaba”, concluyó Schaerer.

La Fundación Alameda considera que sería beneficioso entregar carnet de identificación a los adultos, trasladar a los niños a un lugar durante la jornada de trabajo de sus padres, impedir que ingresen al basural y empezar a trabajar en un plan de inserción laboral de los padres vinculados al reciclado, entre otras propuestas.

 

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